Reutilización y Reciclaje de Artículos Informáticos
Un programa de ARRAI

Rafael Fernández-Font Pérez
i1881551@petra.euitio.uniovi.es


Introducción

Con la tontería de las conexiones gratis a Internet ahora nos bombardean con cientos de CDs de promoción, que nosotros no queremos para nada. ¿Qué hacemos con esos CDs? Esa fue la pregunta que me planteé la primera vez que me dieron un CD de esos. ¿Van a la basura? Parece lógico que acabarán allí. ¿Van a ir a parar a un vertedero? Pues mira tú que gracia, como si la sociedad occidental generara ya poca basura, tomar ahora cientos de miles de CDs para seguir maltratando el Medio Ambiente. Pues alguna solución habrá, y esa idea es el germen de este programa de reciclaje.

En la actualidad ya se reciclan cartuchos de tinta, de diversas marcas, pues tampoco es mala idea darle un empujón a esa actividad. Y como la llevan a cabo empresas que acaban ganando dinero de ello, pues no se descarta sacar unos durillos facilitándoles o entregándoles cartuchos de tinta.

Los ordenadores viejos, que tienen unos pocos años y todavía no lucen la vitola de "antiguos", también pueden acabar en la basura, a menos que habilitemos un cauce por el cual se puedan reciclar sus componentes, o bien, si son operativos, reutilizarlos en algún otro cometido.

Si este programa de reciclado va tomando forma con el tiempo, seguro que hay alguien que tiene un ordenador antiguo y pretende deshacerse de él. Pues bien, como somos la ARRAI en vez de reciclarlo nos lo quedamos para el museo.

Como nota romántica, ésta idea surgió en un viaje de vuelta de Granada a Asturias. En el Talgo (Tren Articulado Ligero Goicoechea Oriol ) Madrid-Oviedo, clase turista. El tren tiene magia, que duda cabe. Imagínese, lector, sentado en ese tren, mirando por la ventanilla el paisaje castellano. En un tren que tarda 6 horas en hacer su recorrido, y que sin las variantes ferroviarias de Pajares y el Guadarrama seguirá sumiendo a nuestra Asturias querida en la semi-incomunicación que padecemos ahora. Imagínese ahora que según deja que su mirada se pierda en el horizonte se le ocurre una idea que le permite unificar su sentimiento de informático con su sentimiento de ecologista. Entonces no cabe duda que estará a mi lado en aquel viaje, sintiendo lo que yo sentí. ¿Quiere acompañarme ahora en este programa de reciclaje de artículos informáticos?

Un ordenador viejo no es basura.

Objetivos

Habilitar cauces para que cualquier artículo informático se recicle. Para ello habrá que facilitar el depósito de estos artículos, y contactar con las empresas o instituciones que lo puedan reciclar.

Los ordenadores que se puedan seguir utilizando, por viejos que sean, se les puede buscar una salida, cediéndolos a quien los pueda necesitar con la condición de que lo devuelva cuando no lo necesite.

Si de paso encontramos algún ordenador que entra en la categoría de antiguo, nos lo quedamos en el museo.

Pasos a dar

Como no tenemos ni idea de cómo funciona esto, la primera fase es de recogida de información. Llamando a Cogersa, preguntando a alumnos y profesores si tienen algún contacto o información, preguntando a Los Verdes a ver si ellos saben algo, buceando en Internet a ver que cazamos.

Luego cuando ya sepamos por donde nos movemos, daremos los pasos oportunos para habilitar los cauces de reciclado. Ya veremos como hacemos esto según avancemos.

El paso siguiente sería informar a través de los medios de comunicación del trabajo que hemos realizado y de la oportunidad de reciclaje que existe.

Programa abierto

Como no podía ser menos, éste programa es de código abierto, de libre distribución y todo eso. Cualquiera que quiera añadir cualquier cosa que lo haga, y cualquiera que quiera participar con cualquier aportación que me lo diga.

Empieza el juego.

Rafael Fernández-Font Pérez. ARRAI